1. El contexto vale más que la instrucción
La petición más común que recibimos es «hazme una sesión de bici». Es la que peor funciona, y no porque SIKU no sepa: porque no le has dicho nada que le permita elegir entre las cuarenta sesiones de bici que son razonables hoy.
SIKU ya conoce tu carga, así que no hace falta que se la repitas. Lo que no puede saber es lo que no está en tus datos: cómo has dormido, si el fin de semana hay competición, si vienes de un viaje o si el gemelo lleva dos días avisando. Eso es lo que cambia la propuesta.
«Rodaje suave» y «rodaje suave porque mañana tengo series y hoy he dormido cinco horas» producen dos sesiones distintas. La segunda es la que te vas a quedar.
2. Di el objetivo, no el formato
Pedir «4x8 al umbral» es pedir un formato. Pedir «quiero llegar al medio Ironman de octubre aguantando el ritmo objetivo en la segunda mitad de la carrera» es pedir un objetivo, y deja que el razonador de carga decida si esta semana toca umbral, toca volumen o toca descargar.
El formato lo puedes fijar cuando quieras, y a veces hay que hacerlo. Pero si lo fijas siempre, estás usando SIKU como un editor de texto y no como un copiloto.
3. Las restricciones son parte del plan
El tiempo del que dispones, el material que tienes y los días que no puedes entrenar no son excusas que hay que esconder: son parte del problema. Una sesión de dos horas que no vas a hacer vale menos que una de cincuenta minutos que sí.
- Tiempo real: «Tengo 50 minutos» produce una sesión distinta y mejor que una de 90 recortada a mano.
- Material: Rodillo, piscina de 25 o de 50, con o sin potenciómetro. Cambia las referencias de intensidad que tienen sentido.
- Días bloqueados: Decir qué días no existen evita que el plan reparta la carga donde no la vas a poder hacer.
4. Discútelo, no lo reescribas
Cuando algo no encaja, la reacción natural es editar la sesión a mano. Funciona, pero se pierde el motivo. Si en cambio le dices «esto me deja muy tocado para el jueves», la propuesta siguiente ya lo tiene en cuenta, y la de la semana que viene también.
Es la diferencia entre corregir un resultado y corregir un criterio. Lo primero hay que repetirlo cada semana; lo segundo se queda.
5. Cuándo no deberías preguntarle a SIKU
Si hay dolor, si hay una lesión en curso o si vienes de un parón largo por salud, la respuesta correcta no es una sesión. SIKU está construido para señalarlo y remitirte a un profesional en lugar de proponer, y Train-Link existe precisamente para que ese profesional esté a un clic y verificado.
Que un asistente sepa cuándo callarse es una función, no una carencia.
